martes, 5 de febrero de 2013

Trajes Sastre


Un poco de historia de la procedencia de los trajes sastre femeninos: los  primeros trajes de las mujeres eran los utilizados para montar a caballo, que consistía en un abrigo o chaqueta a medida y una amplia falda de la década de 1660. Práctico y robusto, los hábitos de montar se usaban no sólo a caballo, sino también para los viajes y otras actividades durante el día. Una costumbre que iniciaron las damas aristócratas de Inglaterra y Francia al readecuar el uniforme de cacería de sus esposos. Hacia la década de 1770, una alternativa informal al vestido era un traje de chaqueta y falda, con base en la moda de la clase trabajadora, pero elaborado con finos tejidos. Una de sus grandes promotoras fue la reina María Antonieta, quien adapto el redingote para sus paseos campestres.

El vestido de Brunswick de dos piezas, origen alemán que consiste en una chaqueta de la longitud de la cadera con "mangas split" y una capucha, lleva con una falda a juego. Era popular para viajar. jacket La Caraco era una chaqueta tipo corpiño llevado con una falda, manga hasta el codo. En la década de 1790, había Caracos de cuerpo entero, mangas ajustadas. En la segunda mitad del siglo XIX su estructura consistía en dos piezas fabricadas en la misma tela. Los deportes como el tennis o el golf obligaron a acortar las faldas.

A principios del siglo XX los trajes comenzaron a relacionarse con las mujeres independientes. Triunfaban entre las señoras dedicadas a las actividades filantrópicas y en las primeras jóvenes universitarias de Estado Unidos. El inicio de la consagración del estilo de dos piezas llegó con la primera guerra mundial. La necesidad de prendas más prácticas que decorativas, la participación de la mujer en actividades laborales que las obligaban a llevar uniformes, cambiaron los códigos de estilo. Se había estabilizado entre las mujeres el uso de un traje de falda y chaqueta confeccionadas con la misma tela que llamaban el traje sastre por su inspiración masculina.

Trajes Sastres Actuales


























http://grupos.emagister.com/documento/traje_sastre_para_dama/13995-614203

jueves, 31 de enero de 2013

Como hacer una bibliografía

En mi campo, el de la lingüística, hay varios sistemas de cita, si bien todos ellos son semejantes. Te pongo a continuación unos ejemplos tomados de un artículo sobre lingüística que he escrito yo y que sigue las normas expuesta por la revista a la que ha sido enviado, normas que son comunes a las revistas de medio mundo.
Según estas normas, para citar se hace de la siguiente forma:
1.      Un libro

·         Apellido(s), Nombre (año): Título completo del libro Ciudad donde se editó: Editorial.

Una variante de esta, quizá la más habitual fuera de la lingüística, es:
·         Apellido(s), Nombre: Título completo del libro Ciudad donde se editó, Editorial, año.

Es decir:
2.         Apellido(s) y nombre del autor, por este orden y separados por una coma. Si hay más de un autor, se escribe: Apellido(s), Nombre, Nombre, apellidos, Nombre, apellidos. Es decir, solo el primero lleva delante los apellidos. Además, en muchos casos del nombre del autor solo se pone la inicial.
3.         Año en que fue editado el libro. Si usas una edición posterior a la primera, a veces te resultará interesante buscar en qué año se editó por primera vez y añadirlo, como por ejemplo: Pérez, Pepito (2009 [1997])
4.         Título del libro en cursiva o subrayado. El título debe ir completo salvo que ocupe más de una línea entera y si va encabezado por artículos, estos se dejan en su sitio: La novena maravilla de la familia Martínez y no Novena maravilla de la familia Martínez, La. En español, los títulos no requieren que se escriba en mayúsculas nada más que lo que se escribiría en mayúsculas en cualquier otro texto. Por eso no he escrito La Novena Maravilla De La Familia Martínez, que, por otra parte, se considera de mal gusto en España.
5.         La ciudad o ciudades en que se editó el libro, que no suelen coincidir con la ciudad en que se imprimió. Para entendernos, es la ciudad donde tiene sus oficinas principales la editorial del libro.
6.         La editorial del libro.

Ejemplos reales:
·         Moreno Cabrera, Juan Carlos (1987): Fundamentos de sintaxis general. Ma­drid: Síntesis.
·         Moreno Cabrera, Juan Carlos: Fundamentos de sintaxis general. Ma­drid, Síntesis, 1987.

El autor se llama Juan Carlos Moreno Cabrera, el libro fue publicado en 1987, se titula Fundamentos de sintaxis general y lo publicó la editorial Síntesis de Madrid.

7.      Un artículo en una revista científica.

Pongamos que hemos encontrado la información que nos interesa en un artículo publicado en una revista que se dedica al campo que estamos estudiando. Por ejemplo, que lo que nos interesa es el artículo titulado “Los carros de combate republicanos en la batalla de Brunete”, escrito por Camila Untermann y que este artículo es parte del número 27 de la revista “Cuadernos de Historia Militar”, que salió en 2008 y está en las páginas 14 a 23 de ese número de la revista. Pues bien, la cita será:
·         Untermann, Camila (2008): “Los carros de combate republicanos en la batalla de Brunete”, Cuadernos de Historia Militar, 27  pp. 14-23.
·         Untermann, Camila: “Los carros de combate republicanos en la batalla de Brunete”, Cuadernos de Historia Militar, 27 (2008)  pp. 14-23.
8.      Un capítulo de un libro

Es un caso muy parecido al anterior. Sólo hay una diferencia. A ver si la encuentras.
A veces se escriben libros en los que varios autores tratan aspectos diferentes de un mismo tema. Por ejemplo, doce autores escriben sobre la obra de Federico García Lorca: uno habla de su vida, otro concretamente habla de su experiencia en Nueva York, otro sobre el poema “Romance sonámbulo”, otro sobre el drama “Yerma”, etc. Lógicamente, alguien tiene que haberse encargado de la recopilación y coordinación de los trabajos de todos los autores. Es el editor, y puede haber más de uno. En estos casos, en lugar del autor se pone el nombre del editor o editores al citar el libro completo.

Nosotros hemos usado el artículo “Yerma y la fertilización in vitro", escrito por Mariana Pou del Pozo y Josefina Piñeira del Pino, que es el capítulo IV (páginas 47-69) del libro Acercamientos contemporáneos a la obra de Lorca, donde escriben otros catorce autores y que ha sido coordinado (editado) por Malena Rodríguez y Julio Tobijo. El libro apareció en 1998 y fue publicado por la editorial Taunus en su colección “Literatura contemporánea”. La cita será:

·         Pou del Pozo, Mariana y Josefina Piñeira del Pino (1998): “Yerma y la fertilización in vitro" en Rodríguez, Malena y Julio Tobijo, eds. Acercamientos contemporáneos a la obra de Lorca Madrid: Taunus, pp. 47-69.

Y si queremos citar el libro completo:
·         Rodríguez, Malena y Julio Tobijo, eds. (1998): Acercamientos contemporáneos a la obra de Lorca Madrid: Taunus.


9.         Una página web
Las páginas web plantean muchos problemas a la hora de citarlas: es posible que no sepamos quién es el autor, la fecha de publicación, etc. Lo que sí solemos saber es el título de la página y la dirección url. Dependiendo de todo esto, una cita puede ser tan completa como esta:
·         Fauconnier, G. y M. Després (1994): "La Société d’habitation et les créoles japonnais". Ud’A: Département de Philologie Japonnaise, Ambirieux (Francia). [Documento de Internet disponible en http://Phil.uda.fr/jap/textes/sochab.html].
O tan incompleta como esta otra:
·         “Machado, mi poeta”, disponible en: http://www.geocities.org/personal/machado.htm
Intenta siempre saber el nombre del autor de la página o de la organización que hay detrás de ella. Por ejemplo, si te vas a mi página sobre el sujeto (http://www.asmadrid.org/spanish/depto/gram/sujeto.htm) , verás que en ella pone “Página creada por F. Liroz” y que está dentro de la sede web del Colegio Americano de Madrid (es decir: si te vas al principio del todo, lo que pone es www.asmadrid.org y allí te dice eso), dentro de la página del Departamento de Español y allí dentro de Esquemas de lingüística para Programa Oficial. Entonces, ¿cómo podríamos citarla?
-          Sabemos quién es el autor, F. Liroz.
-          Sabemos cuál es el título, El sujeto.
-          Sabemos que está editada dentro de www.asmadrid.org, o lo que es igual, del Colegio Americano de Madrid. Que está en la sección del Departamento de Español de esa sede web y que forma parte de los Esquemas de lingüística para Programa Oficial.
-          NO sabemos cuándo fue publicada en la red y si ha variado desde esta primera publicación.
-          Sí sabemos que en la fecha en que la hemos consultado (9 de octubre de 2009), la página decía eso, pero si alguien la consulta después, puede haber variado.
Entonces:
·         Liroz, F. “El sujeto” [en línea] Departamento de Español del Colegio Americano de Madrid. Disponible en http://www.asmadrid.org/spanish/depto/gram/sujeto.htm (visitada el 9.10.2009).
10.      ¿Cómo organizamos la bibliografía?
Cuando hagamos el listado final, las citas irán ordenadas según el orden alfabético de los apellidos de los autores. Por eso es por lo que ponemos primero el apellido y luego el nombre.
No importa que la cita sea de un libro, una revista, de un capítulo… No organizamos la bibliografía por tipos de fuentes sino, como te digo, por autores.
Si tenemos que citar más de una obra de un mismo autor, lo normal es que no repitamos el nombre, sino que lo sustituyamos por una raya (mira abajo los libros de Moreno Cabrera), pero hay revistas que imponen lo contrario. Aquí puedes hacerlo como quieras, pero sigue el mismo criterio en todas las citas.
Si el autor ha publicado más de una obra en el mismo año, al número del año se le adjunta una letra: (2008a), (2008b), etc.
11.      Ejemplo de una bibliografía comentada.


·         Bossong, Georg (1991): “Differential Object Marking in Romance and Beyond”, en D. Wanner and D. Kibbee (eds.), New Analyses in Romance Linguistics: Selected Papers from the XVIII Linguistic Symposium on Romance Languages. Amsterdam: John Benjamins, pp. 143-170. Excelente estudio sobre la cuestión en el que se pone el énfasis en las cuestiones de teoría tipológica que sustentan el fenómeno. Para ello recurre al estudio de las románicas y las semíticas, que pone en relación detallando la gran cantidad de puntos en común que presentan.
·         Comrie, Bernard (1981): Universales del lenguaje y tipología lingüística / Sintaxis y morfología Madrid: Gredos (1989). (Ed. original: Language Universals and Linguistic Typology. Syntax and Morphology. Oxford: Basil Blackwell Publisher Ltd.).El texto básico y clásico al que todos los demás se remiten para explicar la animación. Imprescindible.
·         Dahl, Östen (1999): “Animacy and the notion of semantic gender” en B. Unterbeck & M. Rissanen (Eds.) Gender in grammar and cognition. Berlin-New York: Mouton de Gruyter.Útil sobre todo para entender la relación entre animación y asignación de género y cómo se produce su gramaticalización. Un texto del que quizá se puede obtener poco material directamente empleable en este campo pero que permite comprender por comparación algunos de los factores que intervienen en él.
·         Haspelmath (2005): Documentación de mano para la lección “Universals of differential case marking” en el curso Explaining Syntactic Universals, (LSA Institute, MIT, LSA.206, 21 Jul. 2005. disponible  en http://email.eva.mpg.de/~haspelmt/2.DiffCaseMarking.pdf )
Esquemas válidos para aclarar conceptos.
·         Janda, Laura A. (2004): “Because it’s there: How linguistic phenomena serve as cognitive opportunities” Glossos, 5. Durham (NC, USA): The Slavic and East European Language Resource Center, Duke University.Sorprendente manera de exponer algo lógico, “que está ahí”, pero que no se veía. Es un estudio de lingüística cognitiva, que parte de la teoría del reciclado de unidades morfológicas: Defunct morphology can present cognitive opportunities. Existing semantic associa­tions can be conventionalized and spread productively via the mechanisms of analogy. In this fashion, yesterday’s trash can literally become today’s treasure when linguistic units are exploited to express semantic distinctions.
·         Moreno Cabrera, Juan Carlos (1987): Fundamentos de sintaxis general Ma­drid: Síntesis.
Se podría decir que es una preparación para el siguiente: mucho más reducido que él, explora la sintaxis desde una perspectiva tipologista inhabitual en los textos escritos en español, sobre todo en su época.
·         --- (1991): Curso universitario de lingüística general - Tomo I: Teoría de la gramática y sintaxis general. Ma­drid: Síntesis.Manual de referencia amplio y muy comprensivo, toma en cuenta la perspectiva tipológica como elemento explicativo de base de todos los fenómenos que considera.
·         --- (2003) El universo de las lenguas / Clasificación, denominación, situación, tipología, historia y bibliografía de las lenguas Madrid: Castalia
Ingente trabajo, tanto de clasificación genética como de historia de las familias lingüísticas y por la bibliografía que se ofrece. Destaca, además, por su encomiable propuesta de establecer y fijar la forma española de todas las lenguas que incorpora. Es un libro de referencia imprescindible en tipología (y no es peloteo).
·         --- (2004): Introducción a la lingüística / Enfoque tipológico y universalista. 2ª ed. corr. aum.  Madrid: Síntesis.Libro de cabecera de la asignatura, es difícilmente aceptable el término introducción que lo precede por tener una profundidad teórica que requiere de conocimientos previos. Muy amplio y comprensivo, a pesar de su extensión. No aporta mucha información concreta sobre el tema de la animación, pero sin las bases teóricas que ofrece sería difícil entender y manejar muchos de los conceptos que deben usarse.
·         Villar, Francisco (1983): Ergatividad, acusatividad y género en la familia lingüística indoeuropea. Salamanca: Ediciones Univ. de Salamanca (Theses et Studia Philologica Salmaticensia, XXII).Orientado hacia la crítica de la validez de la teoría ergativista en IE, desarrolla y explica multitud de conceptos propios de la tipología lingüística con una claridad encomiable. Muy útil para comprender estos conceptos.






Para saber más



lunes, 28 de enero de 2013

Miguel Palacio



 Nacido en Bilbao, en 1962, creó, en 1991, junto con Fernando Lemoniez, la firma que componían los apellidos de ambos. Desde ese momento, las colecciones de esta marca se presentaron con gran éxito en Pasarela Cibeles hasta el punto de que su labor fue reconocida con importantes galardones.

Sin embargo, la pareja de diseñadores separó sus caminos en 1995 y Miguel Palacio comenzó su andadura en solitario.
Desde ese año, hasta 2000, Palacio residió en París, donde desarrolló su trabajo a nivel internacional, en colaboración con distintas empresas textiles.

De vuelta en Madrid, en el año 2000, crea una sociedad desde la cual lanza su primera colección bajo el nombre Miguel Palacio, con un estilo que reinterpreta la clásica Alta Costura, adaptándola a una mujer urbana, joven y atractiva, sin renunciar a la gran calidad en el tejido y el corte de los diseños.

En 2002 crea una línea de vestidos de novia con su nombre en colaboración con la firma Pronovias. En septiembre de 2008 crea su primera colección de zapatos que completa, en 2009, con una línea de accesorios. En la edición de Cibeles de febrero de 2010, recibe el premio L´Oreal a la mejor colección Otoño-Invierno de la pasarela. En febrero de 2011 se presenta la coleccion Miguel Palacio-Hoss Intropia Otoño Invierno 2011, una unión creada con la intención de perdurar en el tiempo y que constituye una apuesta por el diseño español.
 


































http://www.rtve.es/alacarta/videos/pasarela-cibeles/desfile-miguel-palacio/1518285/

domingo, 20 de enero de 2013

Manolo Blahnik

 
Manolo Blahnik , creador  español con más reconocimiento internacional

Ha ganado el Premio Nacional de Moda 2012 y es el creador español con más reconocimiento internacional. Pero no está solo. Descubrimos a las dos mujeres que le cubren la espalda: su hermana Evangelina y su sobrina Kristina.

Escondida en una angosta callejuela de Chelsea (el popular barrio de Londres) se encuentra la tienda insignia de Blahnik. No es como la mayoría de las “flagship stores” de las grandes marcas, revestidas con cristal al ácido y galerías de dos alturas. Aquí, las ventanas están medio tapadas por los árboles y el interior es una pequeña y oscura madriguera de despachos. Solo cuando te fijas en lo que hay en la ventana, descubres qué tipo de tienda es, ya que ahí, escrito en discretas letras negras y mayúsculas, se puede leer: Manolo Blahnik. Este espacio resume la filosofía de la firma y al hombre que la creó, el mismo que hace unos días recibió el Premio Nacional de Moda 2012. Una forma de ser que Evangelina, su hermana y colaboradora, define como “modesta”, y que un experto en el mundo de los negocios podría calificar de locura. La mujer encargada de lograr ese difícil equilibrio entre el pasado y el futuro es la hija de Evangelina (y sobrina de Manolo), Kristina. Y con ellos tres nos hemos encontrado en Londres.
Ella y su hermano crecieron en Canarias, hijos de un checo que era dueño de una plantación de plátanos y que estaba casado con una española. La madre de Manolo y Evangelina tenía debilidad por los modelos de Balenciaga y convenció al zapatero del pueblo para que la enseñase a hacer sus propios zapatos. “Mi madre vivía con esa necesidad increíble de poseer zapatos maravillosos, porque en esa época, en plena posguerra, no teníamos cosas bonitas. Era una mujer brillante”, recuerda. ¿Fue entonces cuando decidió que lo de los zapatos era para él? “No. Jamás. Nunca se me habría ocurrido”.


Llegó a este universo, según cuenta, por accidente. Podría haber sido diseñador de cualquier cosa: de portadas de revistas, de mobiliario... Pero, tras llevar casi 40 años en el negocio del calzado, Manolo tiene un estilo de otra época, un tiempo más lento y elegante. Él se lamenta de que muchos de los zapatos que se hacen ahora sean de plástico y se burla de la idea de usar un ordenador como herramienta de diseño. “Aunque lo que más ha cambiado en este tiempo, y es algo que estamos reaccionando, es que ahora la gente pontifica con altavoces –dice Kristina–. Si tú no lo haces, corres el riesgo de volverte irrelevante”.

“Sin interés”, añade Manolo. Y esa parece ser su muletilla desdeñosa, la que reserva para casi todo, desde el comercio electrónico (“No me interesa. No me reporta ninguna satisfacción”) hasta la moda del porvenir, las tendencias, la fama o la vida en el campo (“¿Está loca? ¿El campo?”). Lo que sí le interesa, para que conste, es más o menos todo lo demás, es decir, desde los libros y las películas antiguas hasta el arte y la arquitectura.